jueves, 14 de mayo de 2015

Teguise Histórico


 
 
El municipio de Teguise, con sus 263 km², es el más extenso de la isla de Lanzarote. En el interior del mismo, a los pies de la Caldera de Guanapay, se sitúa la capital municipal, la Villa de Teguise, declarada en los años 80 Conjunto Arquitectónico Histórico-Artístico.
 
 
 
 

Fue continuación, por lo que se dice, del poblado aborigen conocido en documentos de la época como La Gran Aldea,
nombre que ostentó hasta algunas décadas después de la ocupación de Lanzarote por los europeos, en cuyo momento Maciot de Bethencourt heredero del señorío de Canarias se lo cambió por el de su mujer, la princesa maja* Teguise, hija del rey de la isla Guardafía, convirtiendo Teguise en la tercera urbe colonial de Canarias después de San Marcial del Rubicón, al sur de Lanzarote, y Betancuria, en Fuerteventura.Teguise se convirtió en la capital de la Isla aprovechando su emplazamiento geográfico central que la procuraba resguardo de las frecuentes incursiones de piratas, que aún así sacudieron a la población en varias ocasiones. La montaña de Guanapay sirvió como atalaya de vigilancia al divisarse desde ella la práctica totalidad de las costas de la isla.

En 1618, a causa de la pavorosa acción depredadora de los corsarios argelinos Tabac y Soliman, que llegaron comandando una poderosa flotilla y quemaron cuanto pudieron, llevándose cautivos varios centenares de isleños, la isla quedó de nuevo poco menos que despoblada, en particular Teguise.Su población también se ve mermada con la erupción del volcán de Timanfaya en 1730. Pero aún así , la Villa, logra resurgir y construir lugares de culto, como el Convento de Santo Domingo, el Hospital del Espíritu Santo y además, se citan ya en la Villa a la Ermita de la Veracruz, la Ermita de San Rafael y la de San José.
Otras edificaciones dignas de mencionar son: la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, fundada en la primera mitad del siglo XVI, Iglesia matriz de la isla de Lanzarote y donde se guardaron los más ricos tesoros de culto de la isla; el Castillo de Santa Bárbara, en la Montaña de Guanapay. 
Es de 1737 cuando se conoce el primer censo poblacional de Teguise, consignado por Pedro Agustín del Castillo, quien le atribuye en ese año 390 vecinos (unos 1760 habitantes).
 
En el siglo XIX, el puerto de Arrecife fue tomando un mayor peso económico y social, trasladándose la capital de la isla a dicha ciudad en 1847. En esa mismas fechas se desarrollará en el municipio de Teguise una importante actividad en torno al cultivo de la cochinilla, insecto parásito de la tunera o chumbera del cual se extrae el tinte que sirve a la fabricación del color carmín.
En la actualidad el vertiginoso aumento demográfico experimentado por toda la isla con el ‘boom’, turístico ha tenido también su reflejo en la Villa de Teguise, que ha aumentado sensiblemente tanto en población como en la construcción de nuevos edificios, procurándose siempre que ello no conlleve la pérdida del particular aspecto urbanístico y arquitectural que siempre la ha caracterizado.